martes, 10 de noviembre de 2015

El encanto de las construcciones típicas

Tranquilos, este artículo no habla de arquitectura, ni de las bondades de los caseríos tradicionales frente a las modernas viviendas de pisos. Habla de una característica de un antiguo juego de rol, que a mi me fue muy útil en su día y no he vuelto a ver en otros juegos posteriores (no digo que no exista en ninguno, pero yo no la he visto). Hablo del apartado de descripción de construcciones típicas de la ambientación, en este caso de Warhammer.

El Warhammer al que me refiero no es el juego de batallas con figuritas (al que también le daba, bendita juventud) si no del juego de rol, en concreto la primera edición publicada en España por La Factoría.

Me encanta la oldschoolidad de esta portada.

Siempre se ha tenido a este juego como uno de los primeros juegos de fantasía oscura y ciertamente la ambientación a mi me encanta, tan pesimista y alejada de lo que hasta entonces era la norma. He de confesar que a mi grupo de juego nunca nos sorprendió esa oscuridad, pero también es cierto que nuestro juego de cabecera era el Stormbringer, con sus invocaciones demoniacas y los personajes siempre al borde de la locura (o completamente sumergidos en ella).

Bueno, que me desvio. El Warhammer tiene una serie de características que me encantan (la ambientación, el sistema de profesiones...), pero hoy quería destacar una en concreto. Por el final del manual hay un apéndice llamado "Construcciones típicas" en el que describen algunas de las edificaciones que los aventureros se pueden encontrar durante sus andanzas.

Las típicas postas del viejo mundo...

...santuarios, templos, granjas...

...peajes y más.

Son construcciones cotidianas, reutilizables, nada de dungeons o castillos. Cada una de ellas viene acompañada no solo de su plano, si no también de una descripción de cada una de sus dependencias, sus habitantes, su función dentro de la ambientación y mas información interesante. Todo lo necesario para que un master apurado pueda colocarlas en el camino de los aventureros y tener una localización creíble para salvar la tarde. Y es probable que esa entrañable posta se convierta en el centro de operaciones de tu grupo de aventureros, por lo menos hasta que el caos corrompa a su encargado y os veáis obligaos a reducirla a cenizas. Si amigos, la vida es dura en el viejo mundo.

Es un apartado que me parece muy útil como herramienta de juego, pero también como elemento de ambientación. Esa descripción de las postas y su papel dentro del viejo mundo dice más del funcionamiento del imperio y del día a día de sus habitantes que decenas de páginas hablando de geografía, batallas y reyes. Nos cuentan como es la vida de sus habitantes, no todo es luchar contra no-muertos e intentar escapar de la corrupción del caos, la gente también siembra, paga impuestos, comercia viaja... en fin, que tienen una vida.

La cosa es que no conozco ningún otro manual que disponga de este útil apéndice y me parece una pena. De hecho, estoy planteándome escribir un documento con construcciones típicas de las ambientaciones de fantasía medieval, para poder utilizar en diferentes juegos. Seguramente sea un proyecto que me quede demasiado grande, el tiempo lo dirá.

¿Alguien conoce otros juego que tengan algo por el estilo?